Arte africano
La escultura africana revolucionó el arte europeo, a partir de 1905. El cubismo y el expresionismo alemán, fueron los que más se inspiraron en el arte africano, pero la influencia del mismo se ha mantenido hasta nuestros días.
|
Si hablamos de la escultura clásica africana, lo primero que hay que destacar es la gran variedad de obras de arte africano que existen, siendo la madera el material más utilizado. Sin embargo, a pesar de contar con una amplia gama, podemos apreciar algunas características que se repiten, a menudo, en gran parte del continente. Mayoritariamente, la escultura se ha desarrollado a través de la talla en madera, tanto en la creación de figuras, máscaras u objetos como tronos, taburetes y otros objetos de uso personal. Entre las figuras, sobresalen las representaciones antropomorfas, hechas en recuerdo de los antepasados, de los dirigentes fallecidos, o relacionadas con las divinidades y la magia. | ![]() |
Las mismas no pretenden retratar literalmente a la persona representada, sino más bien, destacar determinados caracteres de su personalidad que se quieren inmortalizar como ejemplo para las generaciones venideras. De ahí, que determinadas partes del cuerpo aparezcan desproporcionadamente aumentadas o determinados detalles o rasgos físicos sobresaltados.
Las figuras de animales, por su parte, suelen elegirse por las virtudes o ideas que simbolizan, pero también por su carácter meramente ornamental.
Las máscaras, son utilizadas tradicionalmente en África, en su mayoría para ceremonias, pero también forman parte esencial de manifestaciones teatrales, utilizando una variedad más amplia de materiales aparte de la madera, como arcilla, tela, metal, cestería, plástico, semillas y fibras vegetales, dientes y huesos de animales, entre otros.







