Mujeres que inspiran: Olga Sinclair

Con 14 años ya participaba en exhibiciones colectivas de artistas profesionales. Inició sus estudios bajo la tutela de su padre, el reconocido pintor panameño Alfredo Sinclair.

En 1976, Olga ingresa a la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, España. Durante su estadía en Madrid recibe tres años de instrucción de dibujo clásico en los Estudios Arjona. En 1979 inicia sus estudios superiores en la Universidad Santa María la Antigua de la ciudad de Panamá obteniendo en 1984 su Licenciatura en Diseño de Interiores y participando simultáneamente, en 1982, en cursos de grabados del Taller de Gráficas Panarte bajo la dirección del maestro Giangrandi.

Su trayectoria y experiencia a nivel internacional contribuyeron al desarrollo de un estilo auténtico e innovador. Olga Sinclair pinta dominada por una pasión intensa. Sus cuerpos desnudos retan, con frecuencia, el equilibrio y se aventuran sinuosamente por los insondables caminos de una danza amorosa y ritual que los convierte, de pronto, en un símbolo lúdico que desborda, torrencialmente, esa pasión por la belleza de los cuerpos enlazados en un abrazo.

Los cuadros de Sinclair son ejecutados audazmente, logrando con claridad, pureza y simplicidad una total vigorización de sujetos básicos como la naturaleza muerta, mito clásico o el desnudo, y lo hace con una perspectiva fresca e innovadora.

Así, Olga Sinclair se adentra en el mundo del ser humano y desde dentro de ese ser nos retrata y nos relata toda una experiencia que aparece gravada en los músculos, en los huesos, en la piel y sobre todo en la actitud y en la gracia de las figuras, que no renuncian jamás a destacar la belleza intrínseca de la anatomía humana.