Krumping: La batalla comienza en la pista

Mi primer contacto con el estilo de baile "Clowning" fue cuando vi el video Galvanize de Chemical Brothers. Unos chicos adolescentes con el rostro pintado de payaso, logran entrar en un club y uno de ellos termina en el centro de la pista, donde participa de una especie de baile-batalla. En ese momento, no sabía que se trataba del nuevo fenómeno de baile que está revolucionando las calles del Centrosur de Los Ángeles, una expresión artística, que se origina de la opresión.

Los movimientos agresivos y visualmente energéticos del "Krumping" evocan a las danzas de aborígenes africanos y sus rituales tribales, al tiempo que combina movimientos atléticos en velocidades imposibles.

El documental "Rize" muestra la fascinante evolución de este baile, y da a conocer a Tommy Johnson (Tommy the Clown), quien fue el precusor del estilo, durante la revuelta en contra de los abusos policiales hacia los afroamericanos en 1992.

A través del "Clowning", los jóvenes utilizan el baile como alternativa a ser parte de pandillas o caer en la violencia. Forman sus propias tropas y pintan sus rostros como payasos o guerreros para salir a la calle a practicar y perfeccionar sus habilidades o participar de encuentros con otros grupos rivales. El Krumping es una especie de batalla en donde la destreza y la originalidad determinarán quién es el ganador. A pesar que los movimientos pueden ser rudos y provocativos, la violencia no tiene cabida, sino más bien el talento.

Para los bailarines, el Krumping se convierte en un estilo de vida y por representar un modo de expresión auténtico, el baile llega a ser parte intrínseca de su propia identidad.

"Rize" como documental, da a conocer a una comunidad entera, la cual ha desarrollado un movimiento artístico sin precedentes. Pero los verdaderos protagonistas son los bailarines en sí: rodeados de pobreza, drogadicción y pandillas, han logrado de alguna manera ascender, es decir, llegar más lejos o más alto.

Los que practican el Krumping, consideran que este estilo no es una tendencia o una moda, es más bien es una forma de expresión que representa a sus propias vidas, un momento en donde pueden dejar salir toda la tensión y furia que provoca su entorno y es también una alternativa al hip hop, el cual se ha vuelto cada vez más comercial.