Belleza total

Piel de verano
Si tu piel tiende a resecarse durante el verano por falta de humedad, protégela cuando te duches utilizando un jabón de glicerina y usando un exfoliante a base de aceite de oliva o jojoba dos veces por semana, que de paso te ayuda a eliminar las células muertas. Para después del baño, utiliza una crema humectante suavizante como Aveeno, Baby Johnson o Keri Lotion.

Lo mismo con tu cutis. Lávate la cara con un gel limpiador que no contenga jabón. De esta manera lograrás que la piel esté limpia, sin eliminar los aceites naturales del cutis.

¿Vas a la piscina o a la playa? Evita que la piel se te ponga ceniza después de la zambullida, aplicando un poco de aceite para bebés por todo tu cuerpo antes de entrar al agua. En adición, no olvides untarte bloqueador si vas a estar expuesta a los rayos del sol.

Espalda, rodilla y codos
Algo que caracteriza el verano es que mostramos un poquito más. Procura que tu piel esté a tono. La espalda es una parte de nuestro cuerpo a la que le dedicamos poco tiempo ya que nos cuesta llegar hasta ella. Para mantenerla suave y humectada, aplícate exfoliante 2 o 3 veces por semana, acompañado de un buen humectante después del baño.

Si tienes granitos en ella, invierte en un centro de estética para que te realicen un tratamiento de ácidos alpha hydroxy, ayudando a exfoliar, limpiar y suavizar la piel, además de extraer las espinillas y granos. Si no es tan grave, con un cepillo o una esponja restriega tu espalda cada ves que te duches para mantener la piel suave y tersa.

Las rodillas y codos también están más expuestos durante el verano y a veces la piel en éstas áreas tiende a ponerse áspera y reseca porque no les prestamos atención. Pero su cuidado es sumamente fácil. Sólo necesitas mantenerlos humectados realizando un masaje con la crema de cuerpo que utilices. Para uniformar el color de tus codos, rodillas y espalda, utiliza una crema a base de cacao como la Cocoa Butter de Palmers o una uniformante como Mela Aura.

Consiente tus piernas
El efecto de piel ceniza también afecta nuestras piernas, por lo cual debemos mantenerlas humectadas aplicando loción a diario, y si usas falda o pantalones cortos, hasta dos veces al día.

También ayuda el uso de jabones con agentes suavizantes para evitar la resequedad. El truco de siempre es aplicar una crema humectante, un aceite o un spray hidratante en tus piernas justo después del baño, cuando la piel está aún húmeda, para que penetre mejor.

¡No olvides tus pies!
Ahora es temporada de sandalias, así que tus pies deben estar regios. Una pedicura es fácil de hacer y toma máximo 30 minutos. Sólo necesitas una vasija plástica, agua tibia, una piedra pómez, una toalla, una crema humectante, un corta uñas, una lima, algodón y tu esmalte favorito.

Vierte una buena cantidad de agua tibia y en una vasija donde quepan tus pies. El agua ayuda a suavizar la piel para remover la piel muerta con más facilidad. Para darle un toque de lujo a tu pedicura, añade 10 gotas de aceite de lavanda al agua, que contribuye a relajar y refrescar tus pies. Déjalos en remojo por 10 minutos.

Luego frota la planta de tus pies con la piedra pómez, para eliminar la piel muerta. Seguidamente, sécalos bien con la toalla y aplica un poco de crema humectante. Ahora procede a cortar y limar tus uñas uniformemente y por último aplica tu esmalte de uñas preferido.

Durante la semana ponte crema o aceite para bebés en los pies a diario para mantenerlos humectados. Si usas zapatos abiertos, lleva una crema en la cartera para que te puedas untar varias veces al día, pues tienden a resecarse más.