Sé feliz, no importa cuánto ganes

"La vida que viene y yo me voy..." es el coro de una de mis canciones preferidas de Kabah. Lo es porque me hace reflexionar sobre cómo vivimos hoy en día, trabajando a mil, con la eterna ilusión de tener mucho dinero para ser realmente feliz. Sin embargo, este constante estrés no nos permite disfrutar de la vida con lo que tenemos.

La televisión y los medios en general, causan en la actualidad más y más frustración. Las estrellas de Hollywood mostrando sus fabulosas casas, carros y vestidos de diseñador. Las revistas repletas de productos y estilos de vida que valen una fortuna. Al final de todo esto solo terminas sintiéndote miserable. Como consecuencia, te la vives haciendo horas extras o endeudada para tener un estatus que no te pertenece y te pregunto: ¿eres realmente feliz?

En ves de soñar todo el tiempo con ser millonaria o ganarte la lotería, aprende a disfrutar cada día de tu vida dentro de tus posibilidades. Cuantas veces no te quedas encerrada en casa por pensar: no tengo dinero para salir cuando en realidad no necesitas millones para pasarla bien y a tus verdaderas amigas y la gente que te aprecia de verdad no le importa cuanto tienes. Hay muchas cosas que puedes hacer sin necesidad de gastar una fortuna. El sólo hecho de salir a dar un paseo, disfrutar del sol y del paisaje puede ser una experiencia reconfortante.

¿Que no tienes dinero para vestir siempre de marca? No pasa nada. Mi madre siempre me dice: lo que importa no es la marca sino la percha. Quiere decir que mientras lleves lo que te queda bien y sepas lucirlo, a nadie le importará cuanto te costó.

Con esto no quiero decir que debes ser conformista. Es de suma importancia tener ambiciones para llegar lejos, pero debes planificar cómo quieres llegar a cierto nivel, al tiempo que disfrutas de tu vida.

En ocasiones cuando miramos atrás, nos damos cuenta que los momentos más felices de nuestra vida no estaban precisamente relacionados con el dinero.