Aprende a ahorrar calorías

¿Te cuesta disfrutar de la comida últimamente porque terminas llena de remordimientos? Tranquila, todo está en el balance. Si te excedes un día no pienses que todo está perdido. Los días siguientes opta por la moderación y verás cómo vuelves a entrar en la carrera por el peso ideal.

Desayuna bien
Comienza el día con un desayuno completo que te llene de energía. Una combinación de carbohidratos complejos como cereal o pan integral y proteínas como huevos revueltos con atún o queso cottage te darán el empuje que necesitas. Acompáñalos con una porción de fruta, un jugo natural o un batido de frutas como parte del desayuno o como merienda y verás cómo te rinde hasta el mediodía. Almuerza moderado y verás cómo no estarás muerta de hambre a la hora de la cena, que es cuando menos activa estás.

Corta un mal hábito alimenticio
Si estás acostumbrada a comer pasteles, papas fritas o helado cada semana, con uno de ellos que cortes o al menos comas con menos frecuencia, verás la diferencia. Para que no sea tan difícil busca alternativas para ellos que sean ricas pero tengan mayor valor nutritivo como frutas o barras de granola.

Prepárate con anticipación
Si sabes que en dos días tendrás una cena tipo buffet, reduce tus porciones los días anteriores y mantente activa para que puedas disfrutar del banquete sin remordimientos. Si por el contrario la cena te cayó de sorpresa, los días que siguen recupera el balance comiendo más moderadamente y haciendo ejercicios.

Comida más sana
Reemplaza los carbohidratos refinados como el azúcar y el pan blanco endulzando con miel o azúcar morena y comiendo pan integral o pita. Reemplaza las grasas saturadas de los chips por vegetales troceados y un dip de yogur natural como merienda. Disfruta de jugos naturales o un buen vaso de agua y dile adiós a las gaseosas dulces y con colorantes.

Monitorea tus porciones
Procura que lo que te sirvas quepa en tu plato y aprende a detenerte cuando estés satisfecha. Si comes por comer la váscula te pasará la factura. Opta por comer de forma moderada y picar uno o dos snacks saludables como frutas, yogurt o sopa entre comidas para calmar el hambre. Sé generosa con tu porción de ensalada en vez de la de arroz.

Adopta el té verde
Tomar té verde es más que una moda. Esta infusión realmente tiene propiedades beneficiosas como incrementar tu energía y metabolismo, inhibir la absorción de grasa, regular la glucosa, reducir el apetito, entre otros. Aunado con una dieta sana y mucha actividad, le sacarás el mejor provecho.