Usa la envidia a tu favor

La envidia es uno de los 7 pecados capitales y esto es más que comprensible, ya que generalmente está cargada de energía negativa y frustración. Pero, ¿será que podemos aprovechar su lado más optimista?

Tu vecina acaba de comprarse un auto último modelo. Te llenas de rabia porque tú ni siquiera tienes uno y por ende deseas que alguien se lo raye por accidente para que no se vea tan nuevo. Tu prima siempre ha sido considerada la guapa de la familia y eso te enerva ¿Por qué ella y no yo? Tu compañera de trabajo representará al equipo en la próxima reunión en Nueva York y a ti te molesta porque es obvio que ella es la preferida.

Ninguno de estos sentimientos negativos te ayudan a avanzar. ¿Para qué desearle el mal a los demás? Eso también es un pecado. Mejor busca la manera de triunfar tú también. En vez de frustrarte por los logros de los demás, procura aprender de ellos y mejora tu situación. Esto contribuirá a tu crecimiento a nivel personal.

En vez de compararte con los demás y desear ser como ellos o tener lo que ellos tienen, aprende a valorar todo lo bueno que hay en tí. Descubrirás que tú también eres muy afortunada/o y que incluso hayan cosas sobre ti que ellos también envidiarían.

Si tú también quieres un auto nuevo, entonces aplica por un trabajo que te pague más o recorta tus gastos, paga tus deudas y empieza a ahorrar. Si tú también quieres sentirte guapa, entra a un curso de modelaje o estilismo. Aprende a maquillarte, ve al gimnasio. Si tú quieres ser la elegida para el próximo viaje entonces esfuérzate más en tu trabajo, hazte notar. No hay nada que alguien pueda hacer mejor que tú.

Y mirando el otro lado de la moneda, mantente al margen de la gente envidiosa. La envidia se nota a leguas y lo cierto es que existen personas que realmente no se alegran por tu bien. Pueden ser personas cercanas como familiares o incluso alguien que consideras una amiga. O pueden ser personas que ni siquiera conoces y se han ensañado contigo. Detéctalas a tiempo y corta con ellas. Sobre todo si tienes una nueva amiga o un novio que a nadie le cae. Analiza el por qué, lo más seguro es que ellos vean algo que para ti sea difícil de creer.

Sé discreta con tus experiencias, tus logros, tus debilidades, porque no sabes quién puede estar velando por tu infelicidad. Rodéate de gente que te quiere y que te apoya y que tengan un interés genuino en ti.