Nuevas resoluciones para el 2009

Un nuevo año te da la oportunidad de volver a empezar, de ser agradecida por los buenos momentos del año que pasó y de reflexionar y aprender sobre los momentos difíciles también.

Lo que esté pronosticado para un nuevo año no puede afectarnos a todos por igual. Por eso, debes analizar tu vida de manera individual y tratar de sacarle el mejor provecho.

Este año te invito a pensar un poco más en ti, en lo que te haría realmente feliz, de esta manera todo lo que hagas por otros tendrá un mayor impacto.

Experimenta con tu look. No hay nada más aburrido que ser predecible. Este año aprovecha para experimentar con nuevos colores, con estampados divertidos. Prueba con tejidos innovadores que resalten tus mejores atributos. Regresa a los tacones (aunque sufras un poquito) y trabaja en tu postura. Cambia tu viejo bolso por uno más chic. Alterna tus gafas con lentes de contacto para las ocasiones especiales. Invierte en accesorios contemporáneos que te hagan destacar. Con un detallito diferente sorprenderás a los que pensaban que conocían todo sobre ti.

Actualiza tu maquillaje. Aprovecha tus paseos por los stands de cosmética para recibir truquitos de maquillaje gratis. Prueba con diferentes bases hasta encontrar la que mejor va con tu piel. Elije un rubor fresco para adornar tus mejillas. Delinea tus ojos en colores que saquen a relucir tu linda mirada. Pide que te maquillen para el día y en otra ocasión para la noche y toma nota de las tonalidades que usan para las sombras. Mezcla labiales hasta conseguir el tono más sexy. Aprende finalmente la técnica de aplicación del rimmel (mascara) y elige el tono adecuado para darle forma a tus cejas.

Mima tu cabello. Dedica tiempo a cada rincón de tu cabellera y dale un cuidado esmerado a tu cuero cabelludo. Una raíz sana se traduce en un pelo sano. Humecta y masajea tu cuero cabelludo desde el área más rizada hasta la más manejable. Acaricia tus rizos con ternura, ama tu cabello. Protégelo de noche cubriéndolo con un paño de satín o consigue una cubierta de satín para tu almohada. Lávalo dos veces por semana, el fin de semana con champú, acondicionador y tratamiento y a media semana sólo con acondicionador. Corta tus puntas cada mes y medio. Minimiza el uso de calor para el estilizado y evita exponerlo muy frecuentemente a procesos químicos.

Cuida tu cutis. Adopta un ritual de belleza en pro de un cutis lozano. Por la mañana lava gentilmente tu rostro con una leche limpiadora para refrescarlo. Aplica una crema hidratante para humectarlo antes del maquillaje. Antes de dormir siempre retira todo tu maquillaje con una toallita desmaquillante. Luego enjuaga tu rostro y ponte una crema humectante regenerativa para la noche. Dos veces al mes usa el poder del vapor para abrir tus poros y aprovecha para ponerte una mascarilla y así limpiar profundamente tu cutis. Visita al dermatólogo al menos una vez al año para monitorear y mejorar la condición de tu piel.

Sé indispensable. Con la situación económica como está, no podemos darnos el lujo de estar cambiando de trabajo así por así. Lo más recomendable es tratar de desarrollar tu carrera en tu posición actual. Especialízate en la materia del trabajo que mejor manejas, desarrolla tu capacidad e identifica mejoras en procesos que puedas proponer. Empápate en la cultura de la empresa y emprende tu camino hacia arriba. Socializa con personas que te puedan enseñar cosas nuevas y puedan ayudarte a crecer. Ayuda a tus compañeros y fomenta el trabajo en equipo.

Autoedúcate. Si tu presupuesto no te permite invertir en una nueva carrera, conviértete en tu propia maestra. Identifica tus debilidades. Por ejemplo si tu debilidad son las finanzas o la contabilidad, cómprate libros que traigan CD’s interactivos y empieza a practicar. Pide ayuda a algún familiar o conocido que sea bueno en la materia y pídele que sea tu mentor. Invierte en libros de superación personal y de proyección. Visita la biblioteca y explora libros de temas desconocidos pero que despierten tu interés. Todo conocimiento es provechoso, sobre todo a la hora de desarrollar una amena conversación.

Paga tus deudas. Una de las resoluciones típicas para un nuevo año es la de ahorrar. Ahorrar es sumamente importante, pero más aún es tener un buen crédito. Este año enfócate en pagar o minimizar tus deudas y regálate tranquilidad. Si se presenta algún inconveniente y tienes una buena relación con las entidades financieras, serán más flexibles contigo. Proponte también a ahorrar aunque sea $20 dólares al mes en vez de $500 al año. Una cuota mínima mensual será más fácil de cumplir que una grande a final de año.

Tonifica tu cuerpo. En vez de la clásica resolución de bajar 10 libras este año, por qué no trabajas mejor en definir y fortalecer tus músculos. Unas piernas y brazos tonificados son mucho más sexys que ser una flaca más. ¿Y qué decir de un abdomen plano? Ya no tendrías que esconder la panza en uno de esas blusas anchas en la cintura. Además si trabajas duro en el gimnasio puedes comer prácticamente lo que quieras (salvo comida chatarra que igual no te ayuda).

Presta atención a tu salud. Dolores de cabeza, fatiga, desgano… Tal vez tu cuerpo te está enviando un mensaje. No lo ignores. De ahora en adelante, cada vez que sientas algún malestar de esos pasajeros, apúntalo en un cuadernito. Así cuando tengas tu cita anual podrás darle un reporte completo a tu doctor y le ayudarás en su diagnóstico. Pero si hay algún malestar que es persistente o algún área de tu cuerpo presenta una anomalía, saca una cita con tu doctor de inmediato y sal de dudas. No te dejes llevar por el miedo.

Cumple un sueño. Aunque sea chiquitito, este año llévate esa satisfacción. Haz un viaje, cómprate esos zapatos que tanto te gustan, ten una cena de lujo con tus amigas, confiesa tu talento a tus conocidos. Realizar un sueño es bueno para el alma y siempre recordarás ese momento del 2009 en que fuiste súper feliz.

¿Y cuáles son tus planes y metas para el 2009?