¡Tú puedes!

Por Carie Caleb Mercier

Hace un mes fui a un desayuno de trabajo que organizaban entre otros la Caja de Ahorros Bancaja, el diario Las Provincias y la escuela de negocios ESIC.

El ponente era el presidente de una multinacional americana y el recinto estaba lleno de hombres bien trajeados, directivos de alto nivel. Como sucede a menudo en este tipo de actos, entre el público habían muy pocas mujeres, tres entre las que me encontraba yo. Menos mal que me había arreglado para la ocasión y como joven afrolatina, cuidé al máximo la imagen.

Tras la conferencia, había un momento para socializar mientras se comía un tentempié. Al otro lado de la sala estaba el ponente, rodeado de personas de la organización. Charlaba con una amiga mientras picaba trocitos de tortilla y empanadillas, con el rabillo del ojo veía como el ponente seguía ocupado.

No me atrevía a acercarme y el tiempo pasaba. Finalmente, respiré hondo y me dirigí al Sr. Presidente de Hewlett Packard. Me presenté, tuve una conversación muy interesante, compartimos puntos de vista y me dio buenos consejos.

Tengo la suerte de tener una madre excepcional, Dra. Marcela Lafond, una de esas mujeres que no hablan mucho pero cuándo lo hacen es porque realmente tienen algo que decir. Ella dice que ha dejado pasar muchas oportunidades por ser tímida y por eso se ha preocupado siempre de alentarnos para que superáramos nuestras inseguridades y no tuviéramos miedo de hablar por nosotras mismas. Cada vez que tengo miedo de hacer algo, resuenan en mi mente las palabras de mi madre: "Tú puedes, tú puedes".

Mi propósito es que aprovechemos este principio de año para dejar atrás todo aquello que nos impide avanzar y llevar la vida que realmente queremos. El miedo no nos puede paralizar, podemos elegir desde hoy ser victimas de las circunstancias o llevar las riendas de nuestra existencia. No cabe duda de que en el camino surgen muchos obstáculos pero se pueden superar y sin duda alguna muchas veces nuestro peor enemigo somos nosotras mismas. El camino se hace paso a paso, poco a poco, y no estamos solas, siguen en el recuerdo todas nuestras antepasadas, grandes mujeres que a partir de un pasado como esclavas lucharon y construyeron un futuro mejor para nosotras.