Amor interracial

Históricamente las relaciones interraciales siempre han sido objeto de controversia. Dos personas de razas distintas se enfrentan a una serie de retos sólo por estar enamorados. Y es que aún en el siglo XXI la gente se escandaliza por algo tan normal.

Antes de pertenecer a una raza, una religión, una nacionalidad o una clase social, somos seres humanos, con sentimientos y con la libertad de elegir a la persona que queramos para compartir nuestro amor.

He escuchado gente de mi propia raza decir que cuando un hombre o una mujer negros se casan con alguien de otra raza es como una especie de traición. Incluso, que las mujeres y hombres negros creen que han subido de nivel por empatarse con alguien blanco. Sin embargo, esto es contradictorio, ya que implicaría que un blanco que se casa una negra ha bajado de nivel. ¿Es eso lo que estamos pensando?

En el amor no hay niveles, ni prejuicios. Cuando uno se enamora, este sentimiento va más allá del color de la piel, pues uno se enamora de la persona, de sus defectos y virtudes y de lo que aporta a tu vida.

Una relación interracial o intercultural es sumamente interesante, ya que ambos aprenden a conocerse y cada uno aporta sentimientos y puntos de vista que pueden ser muy distintos entre sí. La comunicación juega un papel crucial, ya que algunas expresiones, costumbres o actitudes se pueden malinterpretar.

Yo formo parte de una relación interracial y me ha cambiado la vida. Al principio tenía dudas, me preguntaba si le gustaría mi cabello, sí sabría bailar, si me llevaría bien con su familia. Gracias a Dios todo ha sido de maravilla. Le encantan mis rizos y disfruta bailando salsa conmigo. Sus padres y mi cuñada son fenomenales. Mis hermanos y mi esposo son acérrimos al baloncesto y los videojuegos. Mis padres no me dejan ir a Panamá sin él. Adora el hecho de que soy 25% jamaicana y en su MP3 siempre tiene música reggae roots (sin embargo, a mi me encanta el rock).

Ahora estoy aprendiendo alemán y tengo muchos planes para el futuro. Ambos nos complementamos y nos motivamos a seguir adelante.

Como ven, una relación de distintas razas y culturas no tiene por qué ser diferente. Mientras prevalezca el amor, la sinceridad y el respeto, el futuro sólo puede ser prometedor.

Heidi Klum y Seal le cantan al amor