Planificación Familiar

Cuando escuchamos este término, nos vienen a la mente métodos para prevenir un embarazo. Sin embargo, he querido enfocar este artículo en la realidad de concebir un hijo, de formar una familia, lo cual es un verdadero proyecto.

Después de tu fiesta de bodas, cada vez que te encuentras con alguien, salta la pregunta: ¿Y cuándo piensan tener hijos?

Como a la mayoría de las mujeres, mi instinto maternal me llama cada vez que veo un bebito, pero al mismo tiempo pienso en mi situación actual y me pregunto si estoy preparada para ello. Y es que un hijo no se tiene para complacer a los demás. Tener un hijo es una decisión importante y con muchas consideraciones como:

¿Estamos listos para formar una familia?
Tomar la decisión de hacer familia es cosa de dos, por lo cual ambos deben estar preparados y estar de acuerdo en que es el momento correcto. La crianza de un niño requiere de cierta madurez y para evitar ese sentimiento de "me faltó tanto por vivir", es mejor darle tiempo al tiempo hasta que ambos estén en listos para ser padres.

¿Nuestra situación económica es apta para ello?
Desde el embarazo ya nuestro hijo nos empieza a costar, y sería una pena que nos doliese cada gasto. Para evitar esto, es vital contar con ahorros y un plan económico anticipado, porque lo que no podemos permitir es que haya tensión en la relación por falta de dinero. Cuando tu hijo llegue al mundo necesita unos padres ilusionados y listos para dar mucho amor.

¿Hemos disfrutado lo suficiente de nuestro matrimonio?
Muchas parejas se casan sin haber vivido bajo el mismo techo previamente y este es uno de los retos más grandes en una relación. Allí es donde realmente llegan a conocerse. Por lo tanto, tener un hijo a la carrera puede traer tensión. También es importante disfrutar como pareja, vivir experiencias memorables, crecer juntos. Esto hace que la relación sea más fuerte y que sean un equipo a la hora de tener hijos.

¿Quién cuidará del bebé?
Si ambos trabajan, una vez terminada la licencia laboral, hay que buscar una nana o una guardería. En Latinoamérica es común que los hijos se queden con la abuela, pero aquí en Europa no siempre es el caso. El sueldo de una nana es tan alto como el de cualquier otra profesión y en las guarderías suelen cobrar por día y nada barato, por lo cual hay que decidir cuál es la mejor opción y estar preparados para ello.

¿Necesitaremos más espacio?
Un apartamento de una o dos habitaciones es perfecto para una pareja de solteros pero a medida que va creciendo la familia este espacio se va haciendo más pequeño. Antes de tomar una decisión vale la pena investigar sobre las diferentes opciones de vivienda y así presupuestar tanto la renta como el amoblado de la casa.

Lo importante es sentarse a pensar en la responsabilidad que tenemos como padres hacia nuestros hijos y prepararnos apropiadamente para darles la bienvenida con todo lo necesario y con tranquilidad.

De más está mencionar lo importante que es estar informada sobre los diferentes métodos anticonceptivos y visitar al ginecólogo al menos una vez al año. Así mantendrás un control de tu salud reproductiva y contarás con la orientación de un profesional cuando tomes la decisión de hacer familia.